365 traducciones

30 mayo 2005

Paul Celan

Valdría la pena aprender alemás sólo para poder leer a uno de los más grandes poetas del siglo en su lengua original. Mientras tanto, mientras ustedes y yo aprendemos alemán, una traducción de José María Perez Gay que tuvo a bien enviarme Aldan (visiten www.edilbertoaldan.blogspot.com). Gracias, Edilberto.
(Por accidente, Edilberto no sabía que Celan fue mi soporte durante los días más tristes de mi vida. La coincidencia me emocionó mucho más).

PSALM

Niemand knetet uns wieder aus Erde aund Lehm,
niemand bespricht unsern Staub.
Niemand.

Gelobt seist du, Niemand.
Dir zulieb wollen
wir blühn.
Dir
entgegen.


Ein Nichts
waren wir, sind wir, werden
wir bleiben, blühend:
die Nichts-, die
Niemandrose.

Mit
dem Griffel seelenhell,
dem Staubfaden himmelswüst,
der Krone rot
vom Purpurwort, das wir sangen
über, o über
dem Dorn.

SALMO

Nadie nos forma otra vez de la tierra y el barro,
nadie sopla en nuestro polvo.
Nadie.

Alabado seas tú. Nadie.
Por ti queremos
florecer
hasta ti.

Nada
fuimos, somos, seremos,
floreciendo:
la nada,
la rosa de nadie.

Con el lápiz transparente,
con las fibras de polvo baldías como este cielo,
con la corona roja
de la palabra púrpura
cantamos a las,
oh, a las espinas.

4 Comments:

  • At 8:12 a. m., Anonymous perro pequeño said…

    este si me gustó, oh a las espinas, parece que hay alemanes que sienten la verdad, depués de todo.

     
  • At 8:14 a. m., Anonymous perro pequeño said…

    el sacrificio... el amor... el sacrificio por amor. la historia jamás contada. El tabú del mundo

     
  • At 10:16 a. m., Blogger Erika said…

    Llego aquí por Aldan. Y llego con mi complicidad por Celan. Grato descubrir su blog.

     
  • At 6:46 p. m., Blogger Roxana said…

    Y entonces pienso que las coincidencias a veces se comparten.

    R.

    Yo tengo algunos favoritos de él...

    leyó Ud ya

    ¿cuéntame entre las almendras?
    (espero no equivocarme en el título que me apenaría mucho

    o tenebrae... uf

    y qué decir de alabanza a la lejanía.

    En fin... durante mucho tiempo tuve sus palabras retenidas. Aún, aún.

     

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