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14 agosto 2005

Galway Kinnell

Shelley

When I was twenty the one true
free spirit I had heard of was Shelley,
Shelley, who wrote tracts advocating
atheism, free love, the emancipation
of women, the abolition of wealth and class,
and poems on the bliss of romantic love,
Shelley, who, I learned later, perhaps
almost too late, remarried Harriet,
then pregnant with their second child,
and a few months later ran off with Mary,
already pregnant herself, bringing
with the them Mary’s stepsister Claire,
who very likely also become his lover,

and in this malaise à trois, which Shelley
has imagined would be “a paradise of exiles,”
they lived, along with the spectre of Harriet,
who drowned herself in the Serpentine,
and of Mary’s half sister Fanny,
who killed herself, maybe for unrequited
love of Shelley, and with the spirits
of adored but often neglected
children conceived incidentally
in the pursuit of Eros − Harriet’s
Ianthe and Charles, denied to Shelley
and consigned to foster parents; Mary’s
Clara, dead at one; her Willmouse,
Shlley’s favorite, dead at three; Elena,
the baby in Naples, almost surely
Shelley’s own, whom he “adopted”
and then left behind, dead at one and a half;
Allegra, Claire’s daughter by Byron,
whom Byron sent off to the convent
at Bagnacavallo at four, dead at five −

and in those days, before I knew
any of this, I thought I followed Shelley,
who thought he was following radiant desire.


Shelley

A los veinte el único
espíritu libre de que oído era Shelley,
Shelley que escribió tratados a favor
del ateísmo, del amor libre, de la emancipación
de las mujeres, de las abolición de la riqueza y la clase
y poemas al arrobamiento del amor romántico,
Shelley, el que, lo supe más tarde, quizá
demasiado tarde, se volvió a casar con Harriet,
embarazada ya de su segundo hijo,
y unos meses después de fugó con Mary,
ya embarazada, llevándose
a la hermanastra de Mary, Claire
que casi seguro también fue su amante

y en esta malaise à trois que Shelley
había imaginado que sería "un paraíso de exiliados",
vivieron junto al espectro de Harriet,
que se ahogó en el Serpentine,
y el de la media hermana de Mary Fanny,
que se suicidó quizá por el amor
no correspondido de Shelley y con los espíritus
de los adorados pero muy descuidados
niños concebidos por accidente
en la búsqueda de Eros − de Harriet
Iante y Charles, negados a Shelley
y entregados a padres adoptivos, de Mary
Clara, muerta al año, de ella misma
Willmose, favorito de Shelley, muerto a los tres, Elena,
la bebé de Nápoles, casi seguro
del propio Shelley, a la que “adoptó”
y abandonó, muerta al año y medio,
Allegra, la hija de Byron y Claire,
a la que Byron envió al convento
de Bagnacavallo a los cuatro, muerta a los cinco −

y en aquellos días, entes
de saber nada, yo pensaba que seguía a Shelley
que pensaba que estaba siguiendo al deseo radiante.

3 Comments:

  • At 8:09 p. m., Blogger Jorge Pedro said…

    pon fotos.

     
  • At 1:49 p. m., Blogger hugo said…

    quita los comments de jp.

     
  • At 11:05 p. m., Blogger hugo said…

    wow, qué fuerte poema, lo amé!!! el tal shelley, con su poesia tan bella y elegante, que al final se ahogo en el mar, asi que todo parejo y mejor no lo seguimos, pues ni hacer hijos quiero ni que se mueran ni ahogarme.

     

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